INFANCIA EN LA NATURALEZA – PARTE 1


niños

El cambio es una constante en la vida y en los sistemas de nuestro planeta. En la actualidad, debido a las características de la actividad humana, este es tan rápido que está poniendo en riesgo el equilibrio global del sistema e incluso nuestra supervivencia. El ser humano se encuentra ante el reto, sin precedentes, de tomar conciencia de ello y actuar con sabiduría en el sistema al cual pertenece y del cual solo es una parte.

En este contexto, es necesario desarrollar nuevos talentos, habilidades y conocimientos para conseguir transformar estas dificultades en oportunidades del siglo XXI. En el ámbito educativo es imperioso crear nuevos modelos para preparar a los actores del futuro. Pero tan importante es esto como volver a re-generar la conexión del humano con la Naturaleza, re-establecer este vinculo, este lazo vital.

La necesidad de restablecer ejes de conexión entre el estilo de vida infantil y la estimulación que provoca la Naturaleza, nos aportara luz a cierto nivel de analfabetismo natural y a la desaparición de ciertos problemas de salud física, mental,y psicosocial vinculados al denominado Trastorno por Deficit de Naturaleza. Indisociable es lo que una persona es, de los lugares en que habita, lo que siente del medio que lo rodea y en el que vive, y lo que hace resulta incomprensibles sin referencias al poderoso efecto inductor de las situaciones, físicas y sociales , en las que se desarrolla su vida.

La crisis ambiental actual es uno de lo mayores problemas a los que se enfrenta la sociedad. Es indiscutible que los lugares naturales son esenciales para la salud física y mental de las personas. Sin embargo estos están en peligro debido , precisamente, a las consecuencias negativas que nuestras acciones tienen sobre ellos, a nuestro estilo de vida y al modo en que la sociedad está organizada en todas su dimensiones. Nuestro comportamiento mal adaptativo, como Maloney y Ward lo menciona, no se solucionan con mas y mas tecnología, estas pueden ayudar en una pequeña medida, pero en realidad lo que se debe cambiar son las conductas comportamentales para promover una sociedad sostenible. En este sentido los niños juegan un papel fundamental para el futuro del planeta, ya que ellos serán los que se enfrenten a lo problemas ambientales y sociales de las próximas décadas.

Un importante informe de UNICEF 2012, indica que casi la mitad (el 43,5%) de la población mundial infantil y adolescente entre 0 y 19 años vive ya en ciudades de mas de 500.000 habitantes. Y el crecimiento de la población infantil urbanizada es progresivamente mayor. Según este mismo informe el 60% del crecimiento demográfico urbano son niños nacidos ya en ciudades, el otro 40% del crecimiento demográfico urbano es consecuencia de migraciones. Este entorno esta trayendo devastadores problemas en la salud infantil, mas halla de la alta desconexión y experiencia natural, propios de estilo de vidas sedentarios, aparecen patologías cuya incidencia se ha incrementado notablemente como la obesidad infantil, el asma, los trastornos por déficit de atención e hiperactividad y las deficiencias en la Vitamina D. Una patologías propias del sendentarismo y que se da sin exclusividad en todos los sectores socioeconómicos de las ciudades.

El contacto directo con la Naturaleza no solo promueve óptimos niveles de bienestar (estar mejor), sino también niveles de desempeño personal mas adecuados (ser mejor). Según diversos estudios lo niños de hoy pasan menos tiempo en la Naturaleza en comparación a generaciones pasadas. Las causas de esta desconexión aun no ha mostrado su peor cara cuando estos niños de hoy no valoran, no conectan, no respetan, ni tienen deseos y emociones positivas por el mundo natural. En España, Freire (2011) señala que los niños pasan 900 horas al año viendo televisión, o jugando con dispositivos electrónicos, mientras que pasan solo la mitad o menos de ese tiempo en desarrollar actividades físicas, todas ellas organizadas como el deportes. Y dejando totalmente excluido actividades imaginativas en la Naturaleza, donde no se llega ni a dos horas a la semana en la mayoría de los casos. Las razones: la falta de tiempo de sus padres, la distancia a los espacios verdes naturales, la estructura familiar en urbanizaciones y la dependencia/preferencia desde muy temprano del niño a la TV o las tecnologías.

En las ultimas décadas se ha producido un cambio social y cultural que a provocado un cambio en la manera en que los niños pasan su tiempo libre, principalmente cambiando el contexto de espacios abiertos a espacios interiores. Vivir y pasar todo el día en entornos urbanos como las ciudades, hace que las personas estén expuestas a una sobrecarga de información ya que la vida urbana exige la utilización de muchos recursos psicológicos como la atención, la memoria, etc. La sobrecarga informativa puede provocar en muchos casos efectos perjudiciales como sentimientos negativos o incapacidad para concentrarse. Al tratar de adaptarse a este medio, sobre todo a un entorno tan exigente como el urbano, nuestros recursos físicos, psicológicos o sociales se agotan, y si estos recursos no se restauran, la salud de una persona y su bienestar pueden sufrir.

La restauración se puede conseguir por diversos caminos, como el dormir con calidad donde nuestro organismo se regenera, o también teniendo contacto frecuente con entornos naturales, la Naturaleza, que, está demostrado empíricamente, aportan experiencia restauradora para adultos y niños.

Alejandro César Orioli