LIZ LA HORTELANA APRENDIZ- SEMANA 25


Esta semana he aprovechado los días de sol que hemos disfrutado esta Semana Santa en Marbella, para escaparme cuando he podido de la muchedumbre del centro para respirar la paz y la zenergía que abunda en mi huerto de las mil maravillas en el Parque Arboretum.

LABRANDO LA TIERRA

Me tocó preparar el suelo del parterre donde voy a plantar tomates, y cogiendo la horquilla del invernadero, me puse a trabajar – tirándome una buena hora levantando la tierra empapada de lluvia que pesaba un montón.  Orgullosa, se lo enseñé a León cuando apareció.

– Hay que trabajarlo más – me dijo. Y así al día siguiente encontrándome con Antonio, le pedí que me hiciera una demostración.   Y claro! se me había olvidado la parte crucial en el manejo de esta herramienta que requiere no solo levantar la tierra pero también voltearla.

Es normal que se me hubiera olvidado algo, ya que no la he utilizado en meses desde que la cogí por primera vez, pero gracias de todos modos Antonio por el “master class”.

 

Vaya esfuerzo físico – cuando llegué a casa me tumbé en el sofá y dormí como un tronco durante más de dos horas.

COMPARTIENDO LO BUENO

Tuve una grata visita de mis buenas amigas – Margarita Senior y Junior.  Margarita Senior es un gran ejemplo de como una vida nutriéndose con los manjares que nos aportan nuestros huertos  (se crió en el campo) tiene sobre nuestra salud.  Con más de nueve décadas aparenta por lo menos 2 menos. Una señora impresionante y muy impresionada estaba con mi huerto – un gran elogio proviniendo de una persona tan conectada a la Madre Tierra.

Dejamos a Margarita Junior recolectando habas y guisantes y le llevé a conocer a las gallinas.

Nada más ver a la moteada sin nombre – la nombró “Leonarda” así que ya tienen nombres todas (ver mi blog de la semana pasada)

Antes de su partida, quise regalarles una lechuga pero las que planté hace un mes aún no han crecido lo suficiente – solucionado por Joaquín (como gran galán que es), con tres recién cogidas de su huerto – gracias Joaquín!

UN REGALO PRIMAVERAL PARA MI CORAZÓN

 

Como ya os he comentado en varias ocasiones, nunca sé que sorpresa me espera cada vez que subo a mi huerto.  Las plantas brotan de la noche al día a veces – y así fue hoy, tras un par de días sin subir,  en este Domingo de Pascua de Resurrección – en que me he llevado la sorpresa por la aparición casi milagrosa de dos tulipanes de las que sembró Alejandro hace unos meses, anunciando la llegada de la primavera en mi jardín corazón y de tres más que están a punto de florecer. Gracias Madre Naturaleza.

Os dejo con una imagen de la perrita que estoy cuidando estos días, que con su sentido del olfato más agudo, es un ejemplo especialmente gráfico del efecto zen de la geosmina que suelta la tierra tras la lluvia.

Hasta la próxima!

Texto y fotos – Liz Glazer

Si queréis seguir el progreso de mi huerto en inglés, os invito a visitar mi página (www.theallotmentapprentice.com/blog