LIZ LA HORTELANA APRENDIZ- SEMANA 28


PREMIADA POR LA NATURALEZA

Dicen que si respetas y cuidas de la Madre Naturaleza, ella cuidará de ti – y es verdad. Personalmente, me siento muy apoyada por Ella en mi viaje de aprendizaje en el mundo hortelano, ya que parece ser que cada vez que subo a plantar algo nuevo – llueve – aportándole un impulso de vida a mis recién plantados críos verdes.
Así fue la semana pasada, cuando subí nada más a plantar mis berenjenas y calabacines ¿y al día siguiente? Unos días de chaparrones celestiales.
Y entonces esta semana, tras otra visita fugaz para plantar unos pimientos – al día siguiente – otro ligero chapuzón.
Ayer subí a plantar mis tomates cherry – y esta tarde de domingo – mientras que escribo estas palabras – otro riego celestial para mis críos verdes – que no estaba pronosticado.
¿Pura coincidencia? Ya me diréis…
A mi me gusta verlo como un premio de nuestra Madre Naturaleza por el cuidado que les doy a mis críos verdes – y así lo he estado haciendo en los momentos que he podido subir a mi huerto de las mil maravillas en el Parque Arboretum esta semana – quitando hierbas, cubriendo el suelo de mis recién plantados críos verdes con paja, especialmente alrededor de sus raíces, siguiendo los consejos de mi profe hortelano, León, que me explicó que cuando empieza a quemar el sol como lo está haciendo a partir de esta época, hace que se retenga la humedad en la tierra.

DE BIENVENIDA

Con la primavera y toda la vida nueva que esta estación nos trae – qué alegría ver a nuevos hortelanos en el Parque Arboretum.
Muy bienvenidos a Manuel y a Kayliani!

Y a Benny, Carol y Angela.

Todos hortelanos principiantes, a los cuales he ofrecido cualquier ayuda que les pueda dar, ya que dicen que enseñando es cuando se aprende aún más.

Y por supuesto, hay que darle la bienvenida a Amrita – la nueva gallinita que se ha unido a las 7 existentes que tenemos en el Parque Arboretum; Rita Hayworth, Nina Simone, Chiqui, Pili y Mili, Enriqueta y Leonarda (ver foto en el blog de la semana 25). El nombre se lo puso Kayliani nada más verla, y quiere decir “inmortalidad” en hindú. Que tenga una buena y larga vida.

DE COMPAÑERISMO HORTELANO

Como ya os he comentado en varias ocasiones – entre los hortelanos del proyecto Eutopía de la Fundación Arboretum, existe un compañerismo que da gusto vivirlo. Aquí somos todos iguales, unidos por nuestro amor y respeto de la naturaleza, donde no existen brócolis ansiosos, ni lechugas neuróticas, ni calabacines preocupados.
Siempre soy partidaria de pedir ayuda de los que saben más que yo – y siempre puedes encontrar a alguien que está más que dispuesto a compartir sus conocimientos.

Así fue con Enrique, cuando subí tarde una de estas mañanas a plantar mis pimientos. Al igual que con los tomates, tenía mis dudas sobre la distancia que había que dejar entre ellos y me enseñó los suyos como guía y después vino a dar su visto bueno cuando había realizado los correspondientes agujeros en el suelo.
Y también el simpatiquísimo Alfredo de la Zona 1, que me ayudó a esparcir el estiércol, ya que los sacos pesan un montón. Gracias a ambos.

Ayer tuve la alegría de coincidir con dos compañeros hortelanos Rafael y Antonio que no había visto en un rato.

Y con la pandilla – Antonio, León, Joaquín y Alfredo – que posaron delante de mi jardín de flores antes de salir, mientras que les cantaba “Amapola, lindísima amapola…” inspirada por la gran sorpresa que me esperaba esa mañana – con la aparición súbita de tres de estas preciosas flores que han llenado mi corazón de alegría. (Gracias a Alejandro que esparció las semillas hace unos meses.)

Y colorín colorado, mi cuento de esta semana desde mi huerto de las mil maravillas – ha acabado. Espero que os haya gustado.
¡Hasta la próxima!
Texto y fotos: Liz Glazer
Si queréis seguir el progreso de mi huerto en inglés, os invito a visitar mi página (www.theallotmentapprentice.com/blog)