LIZ LA HORTELANA APRENDIZ- SEMANA 34 Y 35


 

Ante todo – Feliz día de San Bernabé! Aquí nos tenéis a mi compañero hortelano Joaquin y yo, luciendo unas peinetas muy originales y vistosas!

Siempre os estoy hablando de esa singular “ZENergía” que permea el ambiente dentro de la burbuja verde del Parque Arboretum – tan cerca, pero tan apartado de todo el bullicio de la feria – y para mí, que vivo en pleno centro – ha sido como escapar a otro mundo. El canto de los pájaros, el susurro del viento en las hojas de los árboles, labrando bajo el sol, charlando con mis compañeros hortelanos sobre nuestras cosechas,  y mientras, en el casco urbano, la gente disfrutando con otra alegría más frenética, la cual, desde que he reconectado con la Madre Tierra estos meses como Liz la Hortelana Aprendiz – me ahuyenta.

Menos mal que tengo la suerte de poder refugiarme en mi huerto de las mil maravillas donde estas  ultimas dos semanas he disfrutado a tope, preparando parterres para la nueva plantación de cebollas y apios, y para la próxima de espinacas y lechugas, y cubriendo el suelo de todos con paja, ahora que quema el sol para retener mejor el agua del riego.  También hace que no salgan tantas “malas hierbas” que en realidad son las superhéroes de la tierra ya que salen a proteger la capa del suelo que detectan estar expuesta.

Mientras tanto he estado cosechando con alegría, lechugas suculentas, mis primeros calabacines y mi primera col lombarda – todas deliciosas.

A vosotros que habéis crecido en el campo – os extrañará quizás mi asombro continuo ante observar como un tomate sale de una flor amarilla, los calabacines de una anaranjada, y las berenjenas con sus florecitas violetas – pero tened en cuenta que hasta ahora, yo como muchos urbanitas, solo había visto las hortalizas ya cortadas en un supermercado o una frutería. Por tanto para mí, ver crecer a mis críos verdes desde un pequeño cepellón o una semilla es presenciar el milagro en directo y por primera vez, de la vida misma.

DÍA DEL MEDIO AMBIENTE EN EL PARQUE ARBORETUM

Al subir el pasado martes temprano por la mañana, me sorprendió ver a un centenar de niños sentados cerca de mi huerto en fardos – con Alejandro Orioli y sus dos hijos Fiona e Ivo encargándose cada uno de un grupo para hacerles pasar a todos una mañana inolvidable de contacto con la naturaleza.

Hay que decir que lo de transmitir su pasión por la naturaleza lo llevan todos en el ADN, con los niños correteando ilusionados en busca de alguna hortaliza o hierba o participando en actividades de descubrimiento y contacto con la Madre Tierra.

Podéis leer un reportaje sobre el evento en la sección de noticias – pero para mí fue muy bonito ver a tantos niños inmersos y cautivados con todo lo que estaban experimentando y aprendiendo, sin móviles, sin internet… toda una hazaña – Bravo Fundación Arboretum!

REFLEXIÓN DE LA SEMANA

Pueden surgir momentos en los cuales nos observamos amando al mundo natural de forma repentina e involuntaria, con una intensidad sobrecogedora que provoca un estallido de emoción – que sólo se puede describir como  vivir la pura alegría…

Hasta la próxima!

Texto y fotos – Liz Glazer

Si queréis seguir el progreso de mi huerto en inglés, os invito a visitar mi página (www.theallotmentapprentice.com/blog