LIZ LA HORTELANA APRENDIZ- SEMANA 39 A 41


Hola a todos! He estado de viaje unos días, añorando mi huerto de las mil maravillas donde antes de salir ya empezaba a recolectar mis tomates cherry, pimientos, judías y calabacines y repartiendo lo bueno con mis amigos y vecinos con toda la ilusión que me da regalar los frutos de mis labores como Liz la hortelana Aprendiz.  Lo que me ilusionaba más que nada era probar mi primer tomate Castellano – pero aunque crecían enormes bajo el sol y mis cuidados, seguían demasiado verdes para coger y saborear como debe de ser,  con toda su potencia roja, dulce y madura.

– No te preocupes – me consolaba León en las ocasiones que coincidimos durante esa semana – Que si maduran cuando estás fuera yo me las como y tu ya coges de mi huerto a tu regreso.

– Te lo agradezco pero no es lo mismo –  es la ilusión de mi PRIMER tomate que quiero saborear.

Y como si hubiera lanzado un mensaje al universo la mañana antes de mi vuelo me manda un WhatsApp León – Ven. Un tomate rojo te espera”

Miré mi reloj, ya era casi mediodía pero ignorando el calor que hacia en la calle, sali impulsada por algo mas fuerte que yo, caminando esos 3 km a pleno sol de día – y cuando llegué – ahí me esperaba mi premio – mi primer tomate Castellano.  Mereció la pena aunque casi me mareo estando fuera a esa hora –   delicioso cortado en lonchas con un poco de aceite de oliva extra virgen, sal y albahaca de mi huerto – mi ultima cena memorable antes de mi viaje.

UNA MALETA LLENA DE VERDURAS

Cuando llegué el martes de la semana pasada no podía contener mi ilusión – quedando con una amiga y llevándome la maleta vacía que me había prestado al huerto.

Después de saludar a León – Ponte a recolectar que ya es tarde y vas a estar hasta medianoche si no te pones las pilas, y darle las gracias a Antonio por regarme mi huerto con tanto cariño – Hasta les canto– me comentó riéndose.

Me puse a recolectar – no me esperaba tanta abundancia ya que mi amiga ya había subido durante mi ausencia y realizó una buena recolecta – solo había pasado una semana…

Pero mirad en la foto de portada –  ¡la maleta me quedaba pequeña!

Las judías están tan bien camufladas, que hay que mirar con mucho cuidado y paciencia y casi meterse dentro de la cúpula formada por su trepado por las cañas. Recolectarlas se ha convertido en toda una meditación silenciosa y respetuosa para mi, como si se tratara de una misteriosa catedral verde que ofrece sus manjares deliciosos a los que las buscan con ternura.

OTRA HORTELANA MARAVILLADA

Para que veíais que no soy la única que se ha quedado boca abierta con el impulso de crecimiento que el sol de verano esta aportando a nuestras hortalizas – tuve la ocasión de coincidir con mi vecina hortelana Marta que también había estado de viaje y ausente unos días. La seguí para captar estas imágenes que no necesitan descripción…

REFLEXIÓN DE LA SEMANA

No te dejes engañar por las apariencias…

Mientras que he estado recolectando, limpiando y meditando, iba recordando mi viaje en taxi rumbo a la casa de mi madre desde el aeropuerto.  El taxista era un chico de 25+/- muy simpático con muchos tatuajes y el cabello rapado.  Hablamos sobre el futbol y después, no se cómo, empecé a contarle sobre mi huerto de las mil maravillas en Marbella y me contó ilusionado como el también tenía un huertecito en el jardín de su casa – y no había quien nos parara, charlando animadamente hasta llegar a mi destino, comentando sobre los sabores incomparables de nuestras cosechas y la alegría de compartirlas con otros que quizás nunca han probado algo igual de fresco y sano.  Hortelanos unidos! No importa la edad, ni la raza, ni la nacionalidad.

Es difícil pensar en nada más que cosas agradables cuando te estas comiendo un tomate de cultivo propio– Lewis Grizzard

Hasta la próxima!

Texto y fotos – Liz Glazer

Si queréis leer mi blog en inglés y ver más fotos, os invito a visitar – www.themarbellapprentice.com/blog