LIZ LA HORTELANA APRENDIZ- SEMANAS 43 Y 44


Hola a todos! Con el subidón de temperaturas que hemos experimentado durante estas últimas dos semanas – la ventana de oportunidades para atender a mis críos verdes en mi huerto de las mil maravillas en el Parque Arboretum se ha cerrado aun más, forzándome a hacer la recolecta y marcharme.

Una mañana de estas llegue a las 8 para quitar la salvajada de hierbas que ha aparecido en todos los parterres, por lo menos alrededor de las raíces de aquellos que siguen en fase de crecimiento, como mis coles lombardas y el calabacín que me regaló Eduardo, pero a las 10 el sol ardía tanto, que ya no podía ver, ya que me sudaban hasta los globos oculares!

Apareció Leon.

– No se puede hacer nada más, vamos a desayunar.

¡Qué gozada! Tomates y pimientos de nuestros huertos y como siempre una gran y divertida charla con mi sabio Profe Hortelano y con Antonio que apareció y al quien no paro de agradecer su ayuda inestimable a la hora de regar mi huerto.

– Sin tu ayuda, mis hortalizas estarían muertas – le digo cada vez que lo veo.

– Faltaría más, para eso estamos – me contesta siempre, encogiéndose de hombros modestamente.

Too much love will kill you” (demasiado amor te matará) cantó el mítico Freddie Mercury del grupo británico Queen – y una lección que he aprendido de Antonio al confiarle el regado de mi huerto, es que podemos llegar a regar demasiado en épocas de olas de calor, pensando que las hortalizas, como el ser humano, tendrá una sed insaciable.  Ahora entiendo por qué antes se me morían las plantas de la terraza – les estaba dando de beber al compas de mi propia sed y ahogándolas con amor y agua, haciendo que se pudrieran sus raíces – lo cual también puede ocurrir en el huerto,  provocando la apariencia de hongos.

REFLEXIÓN DE LA SEMANA

Mira profundamente en la naturaleza y entonces comprenderás todo mejor – Albert Einstein

Durante estas últimas dos semanas, he visto como mis preciadas tomateras han ido perdiendo su esplendor – con el primer cosechazo ya acabado ambos de los tomates cherry y los Castellanos.  Y aunque aún queda una pequeña cosecha de cada variedad por madurar, confieso que he sentido tristeza de nuevo, al verme obligada a presenciar su final inevitable según las leyes de la Madre Naturaleza que al igual se aplican a nosotros los seres humanos.

Aunque sigue produciendo judías verdes (por lo menos dos puñados grandes en cada visita), también me entra mucha pena al presenciar las hojas secas y los agujeros que están apareciendo, rompiendo la forma de esa cúpula frondosa de verde que tanta sombra y paz me daba al buscar las judías camufladas del mismo verde resplandeciente y lleno de vigor de sus hojas abundantes.

De nuevo me encuentro ante el ciclo natural de la vida, llevándome esa lección que me ha aportado esta experiencia tan maravillosa de este ultimo año como Liz la hortelana Aprendiz – que tenemos que abrazar la idea de la muerte si vamos a sacar el máximo partido de nuestras vidas.  Hace 10 meses entré en mi huerto aún rota y dolida por la reciente muerte, no solo de mi querido padre pero la de mi pareja y mejor amigo – y en mi huerto he encontrado esa paz de aceptación que como las plantas, la muerte humana es inevitable – proponiéndome por lo tanto de vivir mi vida multiplicada por tres – la mía y de esos seres queridos que ya no siguen conmigo.

GENEROSIDAD HORTELANA

Para no terminar con este tema tan difícil de aceptar (que comparto con vosotros no para convenceros, sino para compartir la lección tan grande que me ha dado mi experiencia hortelana) os dejo con una foto de la pura bondad y generosidad de mi compi hortelano Joaquín – con quien tuve el placer de coincidir y charlar sobre nuestras hortalizas y la aplastante calor, concluyendo que Agosto es un mes cuando poco se puede hacer.

– ¿Te importa si sales sin camisa en mi blog para la Fundación? – le pregunté como es debido.

– ¡Claro que no – como si estuviera en la playa!  – me contestó sonriente, extendiéndome un contenedor lleno de tomates cherry.

Hasta la próxima!

Texto y fotos – Liz Glazer

Si queréis seguir el progreso de mi viaje hortelano en inglés, os invito a visitar www.theallotmentapprentice.com/blog